El año 2025 comenzó con predicciones poco alentadoras desde el punto de vista
climático, para muchos sería un año de gran actividad ciclónica en el sistema Atlántico-
Caribe, para los más conservadores el comportamiento de la niña estaría dentro de lo
normal en términos globales pero con anomalías locales importantes, particularmente
lo advertí en el webinar de Perspectivas Agroclimáticas 2025 en el mes de Febrero, las
señales propias del océano pacifico para esas fechas indicaban un comportamiento
atípico en el área circundante de Colombia, esta anomalía produjo serias inundaciones
en la región Andina venezolana en Junio de este año.
Pero mientras unos se ahogan otros se quedan sin agua, algo lamentablemente
típico dentro de la dinámica del cambio climático, así mientras en gran parte de la
región andina y luego llanera las personas perdían sus pertenencias y cosechas por
efecto de las precipitaciones en la región costera, noroccidental y oriental la sequía y
las temperaturas extremas hacían su parte. En el municipio torres está ocurriendo una
anomalía particularmente interesante, o preocupante según sea la perspectiva del
observador: está lloviendo más en la depresión que en la montaña, eso es algo muy
preocupante porque sabemos de sobra las dificultades que tiene este territorio en
cuanto al acceso al agua, y el agua que alimenta a la depresión nace en las montañas,
la falta de lluvia en las montañas hará que los caudales de los ríos caigan, las aguas
freáticas no serán repuestas y las temperaturas seguirán aumentando, ¿pero que tienen
que ver los huracanes con este fenómeno?
Comencemos por analizar brevemente cómo funciona el sistema estacional de
las lluvias, para que llueva se requiere una compleja red de equilibrios en el momento y
sitio indicado, no es cuestión de que forme una nube y ya, esa nube antes de ser nube
necesita unas condiciones de temperatura y humedad optimas que permitan la
evaporación del agua, luego su condensación y corrientes térmicas que las empujen
hacia arriba para que en las capas altas se congelen, una vez congeladas requieren de
grandes masas de vapor de agua que sature el punto de estabilidad de la nube (aquí
entran en juego los arboles enviando miles de litros de agua hacia las nubes), saturada
la nube es necesario que el desplazamiento de masas atmosféricas no la envíe hacia
otro lugar, además se requiere un descenso de la humedad superficial y una súbita
bajada de la presión atmosférica, coincidiendo todos estos elementos comienza la
lluvia, que dependiendo del tipo de nube que la origina puede ser ligera, moderada o
intensa. Muchas veces la lluvia que precipita sobre nosotros es agua que proviene
desde lugares lejanos, y particularmente la lluvia que cae sobre Torres proviene o del
Pacifico en Abril-Mayo o del Atlántico –Caribe después de Agosto, pero un huracán
anticipado puede cambiar todo.
Erin quiso adelantar drásticamente la temporada de huracanes, tuvo unas
características bien interesantes; Formación: 15 de mayo, Océano Atlántico central,
Intensidad máxima: categoría 4 (215 km/h), presión mínima: 935 mb, característica
inusual: intensificación rápida de 48 horas, pero más allá de los datos esta la ruta que
siguió, nos pasó bastante cerca, algo completamente inusual en esas fechas, e inclusotuvo otra consecuencia directa; enfrió el mar caribe hasta 2 oC en su ruta de apogeo,
eso condeno nuestra temporada de lluvias y nos puso a depender de las ondas
tropicales, en la actualidad las ultimas ondas con potencial de generar lluvias intensas
en nuestro territorio y especialmente en la zona de montaña se han desactivado
totalmente al acercarse al oriente del país, y es que no siempre el buen tiempo es buena
noticia.
Fines de Octubre y se forma una depresión tropical frente a nuestras costas,
coincidentemente también se activa el anticiclón del caribe, este sistema provoca
tiempo estable con poca lluvia, altas temperaturas y cielos despejados. Su intensidad y
posición afectan la trayectoria de los huracanes, desviándolos hacia el Caribe cuando
es fuerte, y permitiendo que se recurven sobre el Atlántico cuando es más débil.
Finalmente esa depresión tropical se volvió tormenta tropical y en 36 horas huracán,
este huracán denominado Melissa será recordado como una de los más destructivos
de la historia, datos interesantes: formación: 5 de octubre 2025, intensificación: de
tormenta tropical a categoría 5 en 36 horas, presión mínima récord: 892 mb, vientos
máximos sostenidos: 285 km/h, Doble Eye Wall Formation (formación de doble ojo o
tormenta gemela momentánea) "Melissa desarrolló una estructura de doble pared
ocular que le permitió mantener intensidad catastrófica durante 72 horas continuas."
Según el centro de Análisis del Satélite GOES-18. Oleaje de tormenta histórico con
altura máxima: 8.2 metros, penetración terrestre: 25 km en algunas áreas, inundación
costera sin precedentes, precipitaciones extremas con totales de lluvia que alcanzaron
1250 mm en zonas montañosas del caribe, causando inundaciones y deslizamientos
catastróficos. Melissa también ha causado un enfriamiento importante de las aguas
caribeñas, esto más la acción de la Niña podrían dejar a nuestro territorio sin
temporada de lluvias, o más atípico aun podríamos tener el grueso de la temporada de
lluvias entre Diciembre y Enero.