1 | 2
Israel intercepta a la Flotilla Sumud. Libertad para los detenidos
publicado el 02/10/25 - No Local
1 | 2
1 | 2

contra los “anarco”-militaristas y su propaganda bélica
una respuesta a las críticas que circulan contra la velada solidaria KONVULSISMO #2 en apoyo al colectivo ASSEMBLY, celebrada el 2 de agosto de 2025 en Berlín.
Hemos recibido, traducimos y publicamos…
El 2 de agosto de 2025, se celebró en Berlín la velada solidaria Konvulsismo #2 para apoyar al colectivo Assembly de Járkov, Ucrania. Este colectivo, que es a la vez un grupo político y un medio de comunicación, denuncia el reclutamiento forzoso. También informa sobre las luchas sociales que se desarrollan en el contexto de la invasión y ocupación rusas y del creciente autoritarismo del Estado ucraniano en nombre de la “unidad nacional”.
Konvulsismo es un colectivo festivo que se dedica a organizar conciertos de música experimental/electrónica para apoyar a los grupos antiguerra de todo el mundo frente a la creciente remilitarización de Europa. Su primer evento fue un concierto para recaudar fondos para New Profile, una red de apoyo a los opositores a la guerra en Israel [los refuzniks], recientemente privada de financiación por parte del Estado alemán.
Meses más tarde, Konvulsismo #2 es objeto de una campaña de desinformación orquestada por el grupo Good Night Imperial Pride (vinculado a los llamados Solidarity Collectives). Según un texto que circuló en las redes sociales unos días antes de la fiesta, Assembly es solo aparentemente un colectivo anarquista y antiguerra, que esconde una agenda política de colaboración con las fuerzas de ocupación rusas. Esto provocó una serie de cancelaciones, lo que obligó a Konvulsismo #2 a cambiar de lugar y gran parte de su programación en pocos días. Afortunadamente, la fiesta se desarrolló sin problemas, con el apoyo de compañeros y amigos músicos solidarios con Assembly, de acuerdo con una posición política decididamente antimilitarista e internacionalista.
Esta es la respuesta a esta campaña de amenazas, intimidaciones y calumnias contra nosotros:
Las guerras hacen estragos en todo el mundo. La que enfrenta oficialmente a Rusia y Ucrania desde hace tres años (y en Donbás desde 2014) sirve ahora para acelerar el rearme europeo. Desde la movilización general de 1914, la “unión sagrada” siempre ha sido el arma del poder y de las clases dirigentes para sofocar la revuelta popular y reunir a las clases subalternas bajo su bandera contra una nación rival. Nosotros, Konvulsismo, como internacionalistas y antimilitaristas, nos negamos a respaldar este macabro juego de engaños. Del mismo modo que hemos apoyado a los objetores israelíes en el pasado, esta vez hemos recaudado fondos para el colectivo Assembly, con sede en Járkov (Ucrania), un importante recurso para las prácticas de deserción y para quienes organizan la solidaridad diaria contra el reclutamiento forzoso. En el matadero de la guerra, siempre estamos del lado de los desertores.
Se ha llevado a cabo una ridícula campaña de desinformación llena de confusas suposiciones contra Assembly, acusando al grupo de ser prorruso. Todos los que han seguido sus actividades políticas y sus publicaciones saben cuál es la realidad: han criticado constantemente la invasión rusa. Además, cuando estalló la guerra, lanzaron una iniciativa para apoyar a las víctimas civiles de los bombardeos rusos en la región de Járkov. Sin embargo, lo que rechazan, de acuerdo con su posición internacionalista, es alistarse en el ejército ucraniano, defender al Estado ucraniano y a su clase dirigente, o apoyar la política asesina de la maquinaria militar contra su propia población. Al hacerlo, siempre han fomentado y promovido las deserciones, los motines y las revueltas contra el esfuerzo bélico en Rusia, Bielorrusia y los territorios ocupados del este de Ucrania y Crimea.
En cuanto a la afirmación de que el verdadero antimilitarismo se practica con las armas en la mano y en primera línea (una pura inversión orwelliana), proporcionando al Estado un suministro constante de carne de cañón: ya difícilmente defendible al inicio del conflicto, el apoyo incondicional a las brigadas que se autodenominan anarquistas, aunque desde hace tiempo están subordinadas al ejército regular ucraniano, parece definitivamente una postura desfasada con respecto a la situación concreta. Contrariamente a las opiniones que parecen consensuadas entre una parte de la izquierda o los anarquistas en Alemania, también queremos subrayar que los anarquistas y, en general, los antiautoritarios y revolucionarios en Ucrania, no constituyen un grupo homogéneo. Basándose en la imagen de las llamadas brigadas antiautoritarias, Good Night Imperial Pride, Solidarity Collectives y otros grupos intentan invisibilizar las iniciativas contra la guerra. Al hacerlo, favorecen los intereses del Estado ucraniano y presentan estas iniciativas como prorrusas, cuando en realidad Assembly y otros internacionalistas apoyan a los desertores de ambos lados del frente.
Mientras estos grupos predican un “anarquismo” patriótico, el Estado por el que matan y mueren está en guerra contra su propia población. Desde el inicio del conflicto, la supuesta unidad nacional se ha forjado sobre la base de campañas de reclutamiento forzoso. De hecho, tanto en Rusia como en Ucrania, cada vez es más difícil encontrar voluntarios para la masacre. La deserción es ahora un fenómeno masivo: las clases trabajadoras ucranianas y rusas saben bien que no tienen nada que ganar en esta guerra. La misma noche de la velada solidaria, a pesar del toque de queda, cientos de manifestantes se unieron a una concentración en la ciudad de Vinnytsia para exigir la liberación de los hombres detenidos por las oficinas de reclutamiento militar. Los manifestantes irrumpieron en un estadio donde los detenidos estaban encarcelados por eludir el servicio militar y fueron recibidos con gases lacrimógenos y detenciones. Assembly es uno de los pocos medios de comunicación anarquistas que informa sobre los levantamientos, motines, revueltas y huelgas que han tenido lugar contra el reclutamiento forzoso, mientras el Estado ucraniano se esfuerza por convencer a su población de que participe en el esfuerzo bélico.
Este macabro escenario es el resultado, pero también el motor, de una militarización acelerada, especialmente en Europa. En un contexto de profunda crisis del capitalismo y de escalada de los conflictos entre potencias rivales, la industria de la muerte que es la guerra es el único horizonte que este mundo puede ofrecer todavía. En Alemania, esto se traduce no solo en el debate sobre la reintroducción del servicio militar obligatorio, sino sobre todo en el aumento del gasto militar (en contraposición a los recortes presupuestarios en los servicios sociales y la educación, una forma de austeridad militarizada y generalizada). En toda Europa, esta escalada de violencia se manifiesta también en el refuerzo de las fronteras nacionales y, en el interior, en la hostilidad hacia los inmigrantes y la persecución racista de las minorías, en particular las árabes y musulmanas.
En este contexto, ni el apoyo a Occidente con el pretexto de que es “democrático”, ni el apoyo al régimen ruso o a cualquier otro régimen con el pretexto de que se opone al imperialismo estadounidense, pueden ser una solución para nuestra emancipación. En medio de la guerra que se libra en Europa, creemos que debemos intensificar la solidaridad – por ejemplo, con los internacionalistas de Ucrania, como el colectivo Assembly – y las luchas allí donde nos encontramos, especialmente cuando los Estados en los que residimos están directa o indirectamente implicados en el conflicto militar. No se trata de apoyar a uno u otro bando, eso es tarea de todo tipo de nacionalistas, ya sean anarquistas, de izquierda o de derecha. Se trata de combatir la industria de la muerte, a quienes se benefician de ella y al mundo que la produce, aquí y ahora.
¡Solidaridad con los desertores de ambos lados del frente!
¡Libertad para todos los insumisos encarcelados!
¡Contra la guerra, su industria de la muerte y sus especuladores!
¡Por una vida que merezca la pena ser vivida!
Konvulsismo y sus amigos, agosto de 2025, Berlín.
Traducción al español: Los amigos de la Guerra de Clases