RSS articulos
Deutsch  | 
English  | 
Español  | 
Euskara  | 
Français  | 
Justicia para Oswaldo Jimenez publicado el 09/04/24 - Local
UNA VACA POR JOSE publicado el 27/02/24 - Local
La guerra de Troya del cambio climático publicado el 27/01/24 - Local
Balance de explosiones/incendios en PDVSA (2023) publicado el 16/01/24 - Local
El juglar de los pinceles mágicos publicado el 09/01/24 - Local
Desde el conuco: Asuntos del café publicado el 09/11/23 - Local
Desde el conuco: Sueños de café publicado el 09/11/23 - Local
Desde el conuco: Acuerdos de precios del café publicado el 28/09/23 - Local
Desde el conuco: Llueve café publicado el 21/09/23 - Local
Desde el conuco:Un banco de los caficultores. publicado el 03/09/23 - Local
Desde el conuco: Las bachaqueras publicado el 29/07/23 - Local
5to Aniversario Expo entrega ZAE publicado el 22/07/23 - Local
Desde el conuco El comejen publicado el 13/07/23 - Local
Desde el conuco: Un día de lluvia publicado el 23/06/23 - Local
Desde el conuco: Las avispas publicado el 23/06/23 - Local
Seminario publicado el 06/06/23 - Local

1 | 2

Palestina: Los verdugos sionistas publicado el 20/05/24 - No Local
Palestina: Shireen Abu Akle, in memoriam publicado el 11/05/24 - No Local
Franco Berardi: Es hora de desertar publicado el 05/05/24 - No Local
V Asamblea por la Salud de los Pueblos publicado el 27/04/24 - No Local
ENLACES de Red Latina sin fronteras 25.04.2024 publicado el 25/04/24 - No Local
Las mujeres campesinas son nuestras raices… publicado el 24/04/24 - No Local
Pueblo Mapuche. Nombre de lucha: Héctor Llaitul publicado el 23/04/24 - No Local
Brasil contra el hambre: Otra agricultura es posible publicado el 23/04/24 - No Local
Argentina: De picanas y sicarios publicado el 22/04/24 - No Local
Argentina 2024: Venenos libres publicado el 22/04/24 - No Local
Argentina 2024: Colonia $í publicado el 17/04/24 - No Local - 1 commentario
Alzamientos por la Tierra publicado el 16/04/24 - No Local
La idea política del Común y el Comunismo del amor publicado el 14/04/24 - No Local
Brasil: Agronegocios hipotecan el futuro publicado el 06/04/24 - No Local
Argentina: El indiscreto encanto de la burguesía publicado el 31/03/24 - No Local
El leninismo contra la revolución publicado el 31/03/24 - No Local
Andalucía: Jornaleras de la fresa en Huelva publicado el 29/03/24 - No Local
ENLACES de Red Latina sin fronteras 27.03.2024 publicado el 27/03/24 - No Local
Colombia_Cauca: Tejer la palabra y esquivar las balas publicado el 25/03/24 - No Local
Protestas contra la guerra en Israel y Gaza publicado el 05/02/24 - No Local
Argentina: ¡Vamos al paro y movilización el 24! publicado el 17/01/24 - No Local
Intifada mundial #1 publicado el 14/01/24 - No Local
Entrevista con anarquistas palestinas publicado el 31/10/23 - No Local

1 | 2

NO a la guerra imperial de la OTAN publicado el 04/04/24 - Comunicados
Julieta Presente! publicado el 08/01/24 - Comunicados
Campaña por la vida del Lago de Maracaibo publicado el 10/12/23 - Comunicados
Esta por nacer Codo a Codo publicado el 12/11/23 - Comunicados
Desde el conuco: Café de mis tormentos publicado el 12/11/23 - Comunicados
[Italia] Saboteemos la guerra publicado el 29/09/23 - Comunicados
Comunicado Pizarra Negra & Kutxal Corp. publicado el 20/08/23 - Comunicados
ALERTA FEMINISTA‼️ publicado el 29/07/23 - Comunicados
Cambalache: entusia$mo con el ultraderechista turco publicado el 13/07/23 - Comunicados
Desde el conuco: La asamblea del café en Sanare publicado el 30/05/23 - Comunicados
Carta a los presidentes de la Amazonía publicado el 25/05/23 - Comunicados
El mundo se acaba y la Música sigue publicado el 23/04/23 - Comunicados - 1 commentario
Invitacion colectiva publicado el 20/02/23 - Comunicados
CARTA ABIERTA para Haiti publicado el 26/09/22 - Comunicados
Comunicado 2022 Salud Yukpa publicado el 13/09/22 - Comunicados
*#BrettziMateran* tiene SEIS DÍAS DESAPARECIDA. publicado el 25/08/22 - Comunicados - 1 commentario
Comunicado OEP en defensa de la isla La Tortuga publicado el 02/08/22 - Comunicados
Encuentros Antiautoritarios Descentralizados publicado el 24/05/22 - Comunicados - 1 commentario
7 años desaparecidos publicado el 28/02/22 - Comunicados
La FAI ante la escalada militar en Ucrania publicado el 22/02/22 - Comunicados
URGENTE: Corre peligro la vida de Rosa Mota publicado el 09/02/22 - Comunicados
Denuncia Publica a la Comunidad Nacional E Internacional publicado el 04/02/22 - Comunicados
Un llamado de un luchador a la clase obrera petrolera publicado el 17/01/22 - Comunicados
¡Libertad Para Igor Kuznetsov Y Sus Compañeros! publicado el 18/12/21 - Comunicados
7mo. FESTIVAL DE ARTES LIBRES LUNA LLENA publicado el 14/09/21 - Comunicados

1 | 2

Paraguaná: La nube tóxica que nadie quiere respirar publicado el 15/02/24 - En la web
De nuevo en linea la pagina de Mauro Mejiaz publicado el 10/02/24 - En la web
Búscalo en El Llanito publicado el 27/01/24 - En la web
La caja negra y nada chica de Hugo Chávez publicado el 14/01/24 - En la web
Feria del Libro Anarquista Berlín-Kreuzberg 2024 publicado el 19/12/23 - En la web
CONSENSO y el Referéndum sobre Guayana Esequiba publicado el 04/12/23 - En la web
LA LLAMA DEL SUBURBIO publicado el 13/07/23 - En la web
¿Quien sostiene la vida cuando las mujeres migran? publicado el 08/01/23 - En la web
Reporte: Derrames petroleros (2022) publicado el 08/01/23 - En la web
París: ¿crimen racista o acto terrorista antikurdo? publicado el 27/12/22 - En la web
Lo que traen las arenas del sur del Orinoco publicado el 09/11/22 - En la web
Venezuela en tiempos de Cambio Climático publicado el 03/07/22 - En la web
Sentidos e imaginación en la ecología política ante el colapso civilizatorio publicado el 18/06/22 - En la web - 1 commentario
La estéril ilusión del cambio por arriba publicado el 15/06/22 - En la web
Ricardo Flores Magón, sembrador de insurrecciones publicado el 12/06/22 - En la web
Asi se dio por fin el ESA III publicado el 12/04/22 - En la web
La disputa sobre quièn nos alimenta publicado el 17/02/22 - En la web
II versión del curso de pedagogía anarquista. publicado el 15/02/22 - En la web
Acerca de las luchas proletarias en Argentina publicado el 16/01/22 - En la web

1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7

Brasil: Agronegocios hipotecan el futuro
publicado el 06/04/24 par Red Latina sin fronteras Palabras-claves  América Latina  Campesin@s  Derechos Humanos  Ecología   Reflexión / Análisis 

Así el “agro” hipoteca el futuro de Brasil

Sintetiza el proyecto capitalista de alienar al ser humano de la naturaleza, bajo el discurso de “civilización”. Concentra ingresos, crea pocos empleos y degrada el campo. No lleva comida a la mesa. Y concentra los subsidios estatales. Algunos ganan; casi todos pierden…

A diferencia de otras especies terrestres, la especie humana realiza su metabolismo con la naturaleza de la que forma parte no inmediatamente, sino mediada, tanto a través de objetos técnicos con los que desarrolla para trabajar como a través de los significados que atribuye a su acción de reordenar los flujos naturales de materia y energía. El concepto marxiano de metabolismo social es una herramienta muy útil para analizar esta interacción, especialmente porque resalta que se trata de una relación que se establece a partir de una determinada manera sociohistórica de organizar la fuerza de trabajo social, es decir, una relación humanidad/naturaleza desde un modo de producción específico –actualmente, el capitalismo– y no desde una relación entre los individuos y la naturaleza.

Esta perspectiva es de indispensable importancia en el período histórico que atravesamos, marcado por guerras, sangrientas disputas por bienes comunes indispensables para la existencia humana como el agua y una emergencia climática cada vez más urgente. Después de todo, si los gases de efecto invernadero se acumulan en la atmósfera y contribuyen al calentamiento global, que tiene consecuencias cada vez más graves para el mantenimiento de las condiciones de vida en la Tierra, un análisis basado en el concepto marxiano de metabolismo social nos permite superar lo que es una manifestación fenomenal: el efecto invernadero. gases – y profundizar en la verdadera raíz de esta contradicción, es decir, la expansión del fallo metabólico.

Un proceso que se da a partir de la creciente y radical disyunción entre las partes que componen el metabolismo social del capitalismo, a saber: el sistema económico regido por la acumulación de capital y las condiciones naturales de producción. En este sentido, nunca está de más recordar que la biosfera –al menos, por ahora– es un sistema cerrado a la entrada de materia, pero también que la forma hegemónica que empleamos para humanizar/reordenar este sistema natural tiene un alcance ampliable. lógica y también acelerante. Es bastante plausible, por tanto, que en algún momento la desorganización de las coordenadas del Sistema Tierra provocada por la degradación de sus diferentes ecosistemas dé lugar a un crecimiento material loco, por no hablar de un crecimiento material posiblemente autofágico.

Es en esta línea que estudiosos vinculados a la Economía Ecológica afirman que es necesario controlar el ritmo del sistema económico, acercándolo a los límites biofísicos del planeta. Y aquí la lógica es relativamente simple y quizás pueda resumirse de la siguiente manera: si capturamos peces más rápido que su velocidad de reproducción, acabaremos con la población natural de peces. De manera similar, si producimos desechos más rápido que la capacidad de la tierra para absorberlos, terminaremos enterrados bajo una montaña de tierra producida por nosotros mismos en nuestra relación metabólica con la naturaleza.

Si para los estudiosos vinculados a la Economía Ecológica es posible gestionar el metabolismo del capital de tal manera que se controle tanto su lógica expansiva como su lógica aceleradora, para un grupo selecto de pensadores inocentes esto no es un problema, ya que el sistema sería “desmaterializarse”, especialmente cuando la esfera financiera asume el estatus de motor principal de la acumulación capitalista. Nada más desprevenido que eso. Si bien en la fase patrimonial del capitalismo –precisamente la que atravesamos actualmente– la extracción de renta es cada vez mayor y representa cada vez más peso en la balanza de la acumulación, esta situación no implica ni remotamente que el sistema se esté “desmaterializando”.

Por el contrario, el consumo de materia sigue creciendo. Un informe reciente de la ONU (publicado en marzo de 2024) muestra claramente que si la población mundial se ha duplicado desde la década de 1970, la extracción de materias primas se ha triplicado. En otras palabras, la humanidad está consumiendo cada vez más planeta para mantener su forma de vida regida por la acumulación capitalista. Si en 1970 la extracción de materia de la Tierra fue del orden de 30,9 mil millones de toneladas, en 2020 alcanzó la marca de 95,1 mil millones de toneladas y la estimación es que a finales de 2024 alcance los 106,6 mil millones de toneladas. Por supuesto, esto no es nada nuevo, ya que el informe de 2016 ya llamó la atención sobre esta tendencia.

Una tendencia desastrosa, dado que desde el punto de vista del buen funcionamiento del planeta para los seres humanos, es decir, la posible implementación de un metabolismo social que no comprometa servicios ecosistémicos esenciales como el ciclo de los nutrientes del suelo y el control natural. de enfermedades con potencial pandémico, lo que más importa son las cifras absolutas de degradación actual de los ecosistemas. Así, en lo que respecta a la relación humanidad/naturaleza, ¿de qué sirve que la acumulación de capital se ancle relativamente más en el ámbito puramente financiero, si la degradación de los ecosistemas que componen la biosfera sigue creciendo, si la deforestación sigue avanzando, ¿Si sigue aumentando la contaminación de los acuíferos o si aumenta la acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera? Quizás por ello, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el periodo 2021-2030 como el Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas .

Una iniciativa que pretende intensificar la recuperación de ecosistemas degradados y destruidos como forma de combatir el calentamiento global. En el ámbito de esta medida (de paso, nada más que paliativa), la citada institución no escatima tinta en llamar la atención sobre la urgente necesidad de mejoras sustantivas en aspectos decisivos para la evolución de la humanidad en la Tierra, como la seguridad alimentaria, el abastecimiento de agua y la preservación de la biodiversidad, todos ellos elementos basados ​​en el mantenimiento y recuperación de los ecosistemas terrestres y marinos. Según la propia ONU, la degradación de estos sistemas naturales compromete el bienestar de 3.200 millones de personas y cuesta alrededor del 10% de los ingresos globales al año, expresado principalmente en la pérdida de especies y servicios ecosistémicos.

Bueno, al menos desde que las botas españolas pisaron por primera vez las arenas blancas de las Bahamas, América Latina ha sido una pieza decisiva en este rompecabezas. Basta ver que Brasil, Colombia, Ecuador, México, Perú y Venezuela se encuentran entre las naciones consideradas con megadiversidad biológica en el mundo, dado que sus ecosistemas albergan entre el 60% y el 70% de todas las formas de vida terrestre. Además, el continente latinoamericano recibe alrededor del 29% de las precipitaciones del mundo y alberga un tercio de las reservas renovables de recursos hídricos, fundamentales no sólo para actividades productivas como la industria y la agricultura, sino para la vida misma.

Es en este escenario que se vuelve cada vez más importante arrojar luz sobre los efectos concretos de diferentes patrones de reproducción del capital en las formaciones sociales latinoamericanas. Si bien es cierto que estos están involucrados en un movimiento de acumulación a escala global en el que se engendra una cierta división internacional del trabajo, no es menos cierto que sus Estados han jugado un papel decisivo en este desarrollo. Lo cual no es nada sorprendente, después de todo, especialmente porque es el aparato a través del cual se busca coordinar territorialmente las escalas del flujo de poder, el Estado capitalista es responsable de controlar y poner secciones de la biosfera a disposición del capital.

Por tanto, el Estado es un engranaje central en la mecánica de reorganización de los flujos de materia, energía y poder que fundamenta el reordenamiento propiamente capitalista de la naturaleza. Si bien esto tampoco sería diferente en las economías latinoamericanas, vale la pena recordar que si en los albores del capitalismo el extractivismo en América Latina estaba organizado por un Estado de naturaleza colonial, en la actual fase de desarrollo capitalista, lo que muchos estudiosos han llamado neo -El extractivismo se materializa en las economías de esta región también a través de la acción estatal. Sin embargo, ya no a través de Estados coloniales, sino a través de lo que el mexicano Jaime Osório llama Estados Dependientes , aquellos en los que las clases dominadas, cuando adquieren el derecho de gestionar los aparatos estatales, lo hacen sólo como lo que son –clases dominadas– en una estructura sistémica de reproducción material. Lo que significa que la relación de poder que caracteriza a esta estructura y que pasa por el Estado no se encuentra bajo verdadera amenaza.

Este es el caso de Brasil, donde en lugar de enfriarse por un conjunto de posibles cambios estructurales como la reforma agraria, los intereses de las viejas oligarquías parecen solidificarse como emblema de una sociedad fuertemente marcada por la desigualdad y una aplastante concentración de la riqueza. Por tanto, donde el agronegocio merece un examen crítico mínimamente profundo sobre su papel real en el desarrollo económico, especialmente por el hecho de que recibe cuantiosos y crecientes subsidios estatales. Al final, cuando hablamos de agro/pop/todo brasileño estamos ante un patrón de reproducción del capital al que los medios no se cansan de atribuir un papel de fortaleza y éxito económico. Sector supuestamente considerado productor de riqueza nacional, pero que en realidad celebra grandes resultados a través de la exploración del espacio agrario de un país donde, entre 2019 y 2021, 61 millones de brasileños enfrentaron dificultades para alimentarse y 15 millones de personas pasaron hambre.

Vale señalar que si el patrón de reproducción del capital neoextractivo que caracteriza al agronegocio brasileño se atribuye a la idea de producir riqueza nacional, entre 1996 y 2022 su participación promedio en el PIB brasileño cayó del 35% al ​​25%. Y esto según una metodología de cálculo francamente favorable, dado que hay estudios de investigadores de renombre que indican que este número está sobreestimado; hasta el punto de que la participación efectiva de la agricultura en el PIB brasileño fue solo del 5,4% entre 2002 y 2018. Además, cabe señalar que fomentar este patrón de reproducción del capital trae graves consecuencias en lo que respecta a la reprimarización de la economía brasileña y la reducción de su agenda exportadora. De tal manera que la soja, un cultivo muy dependiente de pesticidas y que en 2000 representó el 5% de las exportaciones nacionales, ahora representa el 16,8% de estas exportaciones en 2020. Un hecho que trae preocupantes repercusiones ecológicas, ya que profundiza lo que muchos llaman commodities. consenso y el pernicioso consenso sobre el glifosato que lo acompaña.

En este caso, los efectos sobre la degradación de los ecosistemas son dramáticos, no sólo por la escalada de envenenamiento de suelos, acuíferos y personas (especialmente trabajadores rurales), sino también por la deforestación que abre espacio para el avance de la llamada frontera agrícola. , cuyo aumento no ha podido mitigar la terrible realidad de que en un país como Brasil –con una indiscutible abundancia de recursos hídricos, tierras cultivables y mano de obra disponible en el campo– es necesario importar arroz y frijoles, productos básicos en la dieta de la población en todas las regiones. Por lo tanto, además de ser ecológicamente desastroso, el estándar de reproducción del capital típico del agronegocio brasileño todavía se erige como un obstáculo para la soberanía alimentaria en un país que lamentablemente no ha erradicado el hambre –a pesar de la alardeada fuerza de su agro/todo/pop.

Como podría ser el caso, agro/tudo/pop ocupa alrededor del 77% de la tierra para cultivar commodities, como la soja exportada a China (destino de alrededor del 70% de la soja brasileña), mientras que la producción de alimentos es responsabilidad de la agricultura familiar, que ocupa el 23% restante de tierras agrícolas para producir arroz, frijoles, mandioca, patatas… en definitiva, alimentos para la mesa de los brasileños. También vale la pena señalar que, a pesar de ocupar una cantidad de tierra mucho menor que la agroindustria para producir alimentos para las personas y no para los cerdos, la agricultura familiar es responsable del 67% de las personas empleadas en actividades agrícolas en Brasil. En el campo brasileño, por lo tanto, quienes realmente producen alimentos y crean empleos no son los agro/todo/pop, sino los agricultores familiares, los habitantes de las riberas, los quilombolas…

Es cierto que el agro/todo/pop no sólo produce granos para la exportación y la ocupación de una pequeña porción de la sociedad brasileña. También cría ganado. Y cuando observamos lo que sucede en las cadenas de producción de los sistemas alimentarios, es posible ver que, dado el tamaño del rebaño de ganado en Brasil, así como las áreas de pastos que crecen a través del acaparamiento de tierras y la deforestación, la producción de carne es la que que más ha contribuido a las emisiones de gases de efecto invernadero. En 2021, la estimación es que 1,4 GtCO2 fueron producidas por la industria vacuna, es decir, el 78% de las emisiones producidas dentro de los sistemas alimentarios corrieron a cargo de los Reis do Gado .

Teniendo en cuenta lo que se ha expuesto hasta ahora, parece bastante plausible afirmar que la agricultura puede ser cualquier cosa menos sostenible. Además, a diferencia del mantra difundido diariamente por los medios de comunicación, la agricultura no carga a Brasil sobre sus hombros, sino precisamente todo lo contrario. Especialmente cuando se observa que los subsidios al sector alcanzaron R$ 24,4 mil millones en 2022. Esta cifra no incluye los subsidios financieros otorgados a los Fondos de Inversión en Agronegocios (establecidos durante el gobierno de Bolsonaro por la Ley 14.130/2021), las Cartas de Crédito Agrícola (LCA) ) y los Certificados de Cuentas por Cobrar Agrícolas (CRA), instrumentos financieros que están exentos de impuestos y que en conjunto abaratan el financiamiento agro/todo/pop en comparación con otros sectores de la economía, que necesitan enfrentar costos más altos para financiar sus actividades al no tener tales ventajas fiscales. Una cifra que no incluye, además, las subvenciones concedidas a las semillas, a menudo transgénicas, comercializadas por grandes corporaciones internacionales como Monsanto y que requieren aplicaciones cada vez más gigantescas de pesticidas. Estas semillas cuyos valores subsidiados aparecen en conjunto [¿y disfrazados?] con los subsidios otorgados a productos de la canasta básica.

Desafortunadamente, cuando se arroja luz sobre el patrón de reproducción del capital agroindustrial brasileño, queda bastante claro que esto es costoso y trae profundas consecuencias negativas, especialmente en lo que respecta a la posibilidad de lograr en las zonas rurales brasileñas un metabolismo social ecológicamente sano y mínimamente justo. .desde un punto de vista distributivo. Es decir, un metabolismo social que no amplíe más la ya preocupante fractura metabólica que se establece entre el sistema productivo y la naturaleza, pero que también sea capaz de contribuir a la seguridad alimentaria y atacar problemas vejatorios como el hambre. Si – como señala el historiador Maurice Dobb – en el período de transición del feudalismo al capitalismo, las ciudades europeas colonizaron el campo a través de un mecanismo de transferencia de valores a través del control de precios y el intercambio desigual, parece que en Brasil el camino ya está hecho. back, es decir, la transferencia de valores de la población urbana a los señores del agro/todo/pop, que son ocupados vía subsidios otorgados por el Estado en claro detrimento del resto de la sociedad, especialmente de los más necesitados. Siguiendo este camino, tal vez no nos quede mucho por hacer, salvo esperar que los señores del campo no se unan a ciertas iglesias para movilizar una banda de fanáticos religiosos para propagar incendios inquisitoriales por todo el país.

fuente: https://outraspalavras.net/crise-civilizatoria/agro-mito-que-degrada-custa-caro-hipoteca-futuro/

enlaces relacionados:

Extractivismo agrario en el Cerrado brasileño
https://www.jstor.org/stable/j.ctv3142tqn.7

El extractivista más grande del continente: Brasil
https://www.biodiversidadla.org/Documentos/El_extractivista_mas_grande_del_continente_Brasil

El extractivismo, la urbanización de la cuestión agraria y el subproletariado: dilemas de la no realización de una reforma agraria en Brasil
https://www.researchgate.net/publication/320475181_El_extractivismo_la_urbanizacion_de_la_cuestion_agraria_y_el_subproletariado_dilemas_de_la_no_realizacion_de_una_reforma_agraria_en_Brasil_1964-2016

por Daniel Lemos Jeziorny
05/04/2024 Boletín Otras palabras
enviado por circulos.deestudio@hotmail.com
también editado en https://redlatinasinfronteras.wordpress.com/2024/04/06/brasil-agronegocios-hipotecan-el-futuro/

reenviado por enred_sinfronteras@riseup.net
https://twitter.com/RedLatinaSinFro/
https://mastodon.bida.im/@RedLatinasinfronteras


publicado el 6 de abril de 2024  par Red Latina sin fronteras  Alertar el colectivo de moderación a proposito de la publicación de este articulo. Imprimir el articulo
Lista de los documentos ligados à la contribución
___extractivismo(...).jpg
___brasil_extrac(...).jpg
___br_agroindust(...).png

Comentarios
  • Ningun comentario

Advertencia


Comentarios moderados a priori

Los comentarios de este articulo estan moderados a priori : su contribución solo aparecera despues de haber sido validad por un(a) miembro del colectivo.

Introduce su comentario

Para crear párrafos, deje simplemente líneas vacías.

www.indymedia.org
africa
Ambazonia Canarias estrecho / madiaq Kenya Nigeria South Africa
canada
London, Ontario Maritimes Montreal Ontario Ottawa Quebec Thunder Bay Vancouver Victoria Windsor
east asia
burma Jakarta Japan Korea Manila QC Saint-Petersburg
europe
Abruzzo Alacant Andorra Antwerpen Armenia Athens Austria Barcelona Belarus Belgium belgrade Bristol Brussels Bulgaria Calabria Croatia Cyprus emilia-romagna estrecho / madiaq Euskal Herria Galiza Germany grenoble Hungary Ireland Istanbul Italy La Plana Liege liguria Lille linksunten lombardia London Madrid Malta Marseille Nantes Napoli Netherlands Nice Northern England Norway Nottingham Oost-Vlaanderen Paris/Île-de-France Patras Piemonte Poland Portugal Roma Romania Russia Sardegna Scotland Sverige Switzerland Torun Toscana Toulouse Ukraine United Kingdom Valencia
latin america
Argentina Bolivia Chiapas Chile Chile Sur CMI Brasil CMI Sucre Colombia Ecuador Mexico Peru Puerto Rico Qollasuyu Rosario santiago Tijuana Uruguay Valparaiso Venezuela
oceania
Aotearoa Brisbane burma darwin Jakarta Manila Melbourne Perth QC Sydney
south asia
India Mumbai
united states
Arizona Arkansas Asheville Atlanta Austin Austin Indymedia Baltimore Big Muddy Binghamton Boston Buffalo Charlottesville Chicago Cleveland Colorado Columbus DC Hawaii Houston Hudson Mohawk Kansas City LA Madison Maine Miami Michigan Milwaukee Minneapolis/St. Paul New Hampshire New Jersey New Mexico New Orleans North Carolina North Texas NYC Oklahoma Philadelphia Pittsburgh Portland Richmond Rochester Rogue Valley Saint Louis San Diego San Francisco San Francisco Bay Area Santa Barbara Santa Cruz, CA Sarasota Seattle Tampa Bay Tennessee Urbana-Champaign Vermont Western Mass Worcester
west asia
Armenia Beirut Israel Palestine
process
FBI/Legal Updates Mailing Lists Process & IMC Docs Tech Volunteer
projects
Print Radio Satellite TV Video
regions
United States
topics
Biotech

copyleft Indymédia (Independent Média Center).Salvo el caso del cual un autor ha formulado un aviso contrario, los documentos del sitio son libres de derechos para la copia, la impresión, la edición, etc, para toda publicación sobre la red o sobre cualquier otro soporte, con la condición que esta utilización sea NO COMERCIAL. Indymedia Venezuela Centro no se hace responsable por las opiniones emitidas por colaboradores

RSS articulosRSS articulos |  Sitio realizado con spip 3.2.11
Top