RSS articulos
Deutsch  | 
English  | 
Español  | 
Euskara  | 
Français  | 
Solidaridad con el poeta Jorge Arellano Petit publicado el 09/07/19 - Local
El maquillaje insuficiente de los torturadores publicado el 07/07/19 - Local
Murió Yoleido Askeraya Askamagdou. publicado el 05/07/19 - Local
TRAUMA (Vzla) LA REALIDAD NO SERÁ TRANSMITIDA publicado el 26/06/19 - Local
¡Ecocidio en el cerro La Fumarola! publicado el 25/06/19 - Local - 1 commentario
Video indigena Pume Venezuela para su difusión. publicado el 13/06/19 - Local
Mitos del extractivismo publicado el 04/06/19 - Local
Ángela Aguirre | una lucha contra la impunidad publicado el 20/05/19 - Local
Un problema politico publicado el 03/05/19 - Local
El experimento materializado en Venezuela publicado el 12/04/19 - Local
Devenir suspensivo venezolano publicado el 26/03/19 - Local
EL CONTROL SOCIAL, PARA PERMANECER EN EL PODER publicado el 17/03/19 - Local
Reportes del 5to día de apagón en Maracaibo publicado el 13/03/19 - Local
La subsistencia del totalitarismo de izquierda publicado el 04/03/19 - Local
¡QUE SE VAYAN TODOS! publicado el 03/03/19 - Local - 1 commentario
La Emergencia del Nosotros publicado el 17/02/19 - Local

1 | 2

Pumé.Cortometraje publicado el 17/06/19 - No Local
Ayuda para la gira de Mar de Rabia en Europa publicado el 17/06/19 - No Local
Sobre la peligrosidad del militarismo publicado el 11/06/19 - No Local
America latina: Nuestrio Problema publicado el 05/06/19 - No Local
PALESTINA Y LA NUEVA VERDAD DEVELADA DEL SIONISMO publicado el 04/06/19 - No Local
Introducción a "Revolución o Colapso". publicado el 03/06/19 - No Local
Una alerta tardía...pero alerta al fin publicado el 27/05/19 - No Local
¡Cuidado con el ecologismo de Estado! publicado el 13/04/19 - No Local
El capitalismo, hijo bastardo del militarismo publicado el 23/03/19 - No Local
Solidaridad con Andromeda publicado el 21/03/19 - No Local
¿Inocente? publicado el 12/03/19 - No Local
Manifiesto por la Huelga Feminista del 8 de Marzo publicado el 04/02/19 - No Local
Rubén Blades: Sobre Venezuela, 31 de enero, 2019 publicado el 04/02/19 - No Local
Ecuador: Los tres asesinos de Diana publicado el 25/01/19 - No Local
Castrismo: 60 años de frustración en Cuba publicado el 19/01/19 - No Local
Nuevo grupo anarquista en Rojava publicado el 17/01/19 - No Local
ENLACES de Red Latina sin fronteras 11.01.2019 publicado el 12/01/19 - No Local
Make Rojava green again: Campaña de apoyo a Rojava publicado el 29/12/18 - No Local
Judith Butler: La construcción cultural del género publicado el 25/12/18 - No Local
¿A dónde va Brasil? publicado el 28/11/18 - No Local
"Recuperemos la tierra y vivamos en libertad" publicado el 17/11/18 - No Local
Resistencia Pemon.Gran Sabana.Venezuela publicado el 16/11/18 - No Local
Qué pasa en la CNT? publicado el 09/11/18 - No Local
EPPUR SI MUOVE. Sobre el anarquismo en Cuba publicado el 07/11/18 - No Local
La fuerza que da la organización por mmmesoamericano publicado el 05/11/18 - No Local
Viaje al movimiento libertario sudamericano: El Perú publicado el 04/11/18 - No Local
ENLACES de Red Latina sin fronteras 2.11.2018 publicado el 03/11/18 - No Local
Brasil: el peor escenario para los Pueblos Indígenas publicado el 02/11/18 - No Local

1 | 2

Ante los crímenes del Estado venezolano. publicado el 21/07/19 - Comunicados
Comunicado publicado el 15/05/19 - Comunicados
Solidaridad con l@s trabajador@s de Venezuela publicado el 07/04/19 - Comunicados
Llamado a la solidaridad con el pueblo venezolano publicado el 01/02/19 - Comunicados
Segundo llamado desde la comunidad indígena de Kanaimö publicado el 14/12/18 - Comunicados
Comunicado de la Familia de Santiago Maldonado. 21/10 publicado el 22/10/17 - Comunicados
Bakunin, anarquista,200 años publicado el 21/10/16 - En la web
Anarquistas alemanes contra Hitler publicado el 21/10/16 - En la web
Globalización y explotación publicado el 21/10/16 - En la web
QUE RETIEMBLE EN SUS CENTROS LA TIERRA publicado el 16/10/16 - En la web
Sorpresa en Colombia publicado el 05/10/16 - En la web

1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6

¡Cuidado con el ecologismo de Estado!
publicado el 13/04/19 par Miquel Amorós Palabras-claves  Mundo  Ecología   Reflexión / Análisis 

Vivimos en un mundo que no funciona, que está en franco declive, que se hunde, tal como parecen indicar los síntomas de la degradación directamente comprobables, desde el desarreglo climático hasta las hambrunas y patologías emergentes, desde la contaminación generalizada y la deforestación galopante hasta la desigualdad social creciente, desde la extensión de la peste emocional religiosa y nacionalista hasta las guerras por el control de recursos cada vez más escasos. No se trata pues de una simple crisis, sino de una catástrofe ecológica y social que adquiere visos de normalidad, puesto que lleva años produciéndose. En efecto, la economía global, último estadio de la civilización capitalista, se ha mostrado como una fuerza destructora mayor, capaz de alterar irreversiblemente los ciclos vitales de la naturaleza, de arruinar la sociedad y de destruirse con ambas. Hecho histórico inaudito, el impacto económico y tecnológico ha desbordado la esfera social adquiriendo la devastación dimensiones geológicas. Las condiciones de supervivencia de la especie humana están siendo profundamente deterioradas. La novedad es que o hay vuelta atrás. En resumen, el capitalismo es la catástrofe misma, y el problema no es que se derrumbe, una buena cosa se mire por donde se mire, sino que en su demencial carrera hacia el abismo nos arrastre a todos. Las almas cándidas que no paran de rogar por la salvación del planeta Tierra, por la preservación del hábitat de la humanidad, contra la extinción de las especies, harían bien en precisar que es del capitalismo en todas sus facetas del que hay que salvarlo, y que ello comporta su abolición, que es la de las desigualdades, de las jerarquías, de los aparatos políticos, de la división del trabajo, del patriarcado, de los ejércitos y de los Estados.

La Naturaleza ha pasado plenamente a formar parte de la economía; ha dejado de ser un entorno inmutable que soporta a una sociedad evolucionando históricamente. Se ha “civilizado”. Tierra, mar, aire y seres vivos son meros objetos de mercado. La sociedad, capitalista por supuesto, se apropia de la Naturaleza, o como se suele decir, del medio ambiente, igual que se había apoderado antes de la sociedad. La Naturaleza ya no queda fuera de la historia, no es ajena al tiempo lineal de la sociedad de masas, puesto que las catástrofes que la afectan tienen origen social. Son consecuencia de un proceso histórico ligado al ascenso y consolidación de una clase que funda su poder en el control de la economía: la burguesía. Y esa misma clase, históricamente transformada, ha tomado conciencia de que el nuevo empuje de la economía – de un mayor avance en el saqueo del territorio- depende de la administración de las catástrofes que su despliegue ha provocado. La guerra contra la naturaleza continúa pero disimulada bajo una aparente paz ecológica. El catastrofismo es ahora parte importante de la ideología dominante -la de la clase dominante, hasta hace poco optimista y progresista- puesto que el pesimismo es más de recibo en un mundo que hace aguas. El desastre no se puede negar ni reconducir. Hay que admitirlo. La basura campa a sus anchas, el ocio industrializado hace estragos, la biodiversidad se pierde y la opresión se multiplica. El mensaje actual del poder es claro: la catástrofe es real, la amenaza del colapso es muy plausible, pero la responsabilidad compete a una humanidad abstracta, ávida de riquezas, muy prolífica y genéticamente autodestructiva. Resulta que todos somos culpables de la catástrofe por ser como dicen que somos, animales que persiguen exclusivamente el beneficio privado. Solamente los dirigentes pueden librarnos de ella, porque solo ellos tienen la capacidad, los conocimientos y los medios necesarios para hacerlo sin frenar el crecimiento económico ni modificar en lo sustancial el modelo financiero. En fin, conservando con fidelidad el statu quo, no afectando en lo fundamental las estructuras políticas y sociales.

La solución de los dirigentes radica en un nuevo sistema industrial de producción y servicios controlando los flujos migratorios y caminando de la mano de tecnologías “verdes”, las verdaderas protagonistas de la “transición” del viejo mundo ecocida con sus fuentes de energía “fósil” al nuevo mundo sostenible con sus “yacimientos” de energía “renovable”. La nueva economía “baja en carbono” llega en auxilio de la vieja economía petrolificada, no para desplazarla, sino para complementarla. Ambas son extractivistas y desarrollistas. Las multinacionales dirigen toda la operación: el capitalismo es quien reverdece. Así pues, el consumo de combustible fósil no se verá afectado por la producción de agrocarburantes y de energía de fuentes que de “renovables” no tienen más que el nombre. El consumo mundial de energía que los dirigentes tildan de “verde” nunca sobrepasará a la “fósil”: en la actualidad no llega al 14% del total. Por consiguiente, las centrales nucleares, las térmicas, las incineradoras, las metanizadoras, la fractura hidráulica y los embalses incrementarán su presencia, esta vez en compañía de las industriales eólicas, fotovoltaicas, termosolares y de biomasa. Las nuevas tecnologías sostienen a la sociedad explotadora, dependen de ella tanto o más que lo contrario. El crecimiento, el desarrollo, la acumulación de capital o como quieran llamarlo, se apoya ahora en la economía “verde”, en la “sostenibilidad”, en los puestos de trabajo “verdes”, en las innovaciones ecotécnicas que concentran poder y refuerzan la verticalidad de la decisión. El ecologismo de Estado es su nuevo valedor, la vanguardia profesional auxiliar de la clase política alumbrada por el parlamentarismo, el voraz consumidor de los fondos públicos y privados destinados a financiar proyectos de apuntalamiento sistémico y rentabilización de la marginalidad.

Un ecologismo de ese tipo es casi imprescindible como instrumento estabilizador de la fuerza de trabajo expulsada definitivamente del mercado, pero todavía lo es más como arma de deslocalización de las actividades contaminantes hacía países pobres, cuya mayor oportunidad de formar parte de la economía global consiste en convertirse en vertederos. El ecologismo de Estado viene representado primero por una gama de partidos de corte ecoestalinista, fruto del reciclaje del estalinismo residual, clásico, bajo los parámetros del ciudadanismo populista, como por ejemplo Podemos, Comunes, IU o Equo. A continuación vienen un montón de colectivos y asociaciones reformistas que no van más allá de la economía “solidaria” de mercado, el consumo “responsable”, la explotación de energías “renovables” y el desarrollismo “sostenible.” Mayor grado de complicidad con el orden tienen los ecologistas patentados de las grandes ONG’s del estilo de Green Peace, WWF, Extinción-Rebelión o Green New Deal, que aspiran a convertirse en lobbies, y sobre todo los tertulianos “transicionistas”, los “colapsólogos” y las vedettes del espectáculo conmovidas por la devastación planetaria. Sin embargo, el núcleo duro de esa clase de ecologismo está compuesto por una fauna considerable de arribistas cretinos, trepas advenedizos y aventureros aprovechados que se distribuye por las instituciones, los medios, las redes sociales y las cúpulas orgánicas en tanto que expertos, asesores, consejeros y directivos. Se puede confeccionar una extensísima lista con sus nombres. El común denominador de todos ellos es no constituir una amenaza para nada ni para nadie. No cuestionan los tópicos fundacionales del dominio burgués -“democracia”, “progreso”, “Estado de derecho”- sino más bien lo contrario. Realmente no quieren acabar con el capitalismo ni desindustrializar el mundo. Sus miras son mucho menos ambiciosas: la mayoría se dará por satisfecha con ver incluidas algunas de sus propuestas en las agendas de los partidos principales y los gobiernos. Al fin y al cabo, su trabajo vocacional se limita a presionar a los políticos, no a expurgar la política. Intentan ejercer de intermediarios en el mercado territorial a través de normativas conservacionistas, tal como hacen los sindicatos en el mercado laboral.

El Estado vertebra o desvertebra la sociedad en función de poderosos intereses privados, los intereses de la dominación industrial, y no en beneficio de las masas administradas. Es algo inamovible. El saqueo del territorio que las elites económicas practican está siendo facilitado por las instancias estatales, que se alimentan de él reforzando de paso su estructura jerárquica, consolidando la clase político-funcionarial y extendiendo los mecanismos de control de la población. No hay Estado “verde” posible, porque ningún Estado que se precie va a actuar en contra de sus intereses, y estos pasan por la explotación intensiva de los recursos naturales más que por el decrecimiento. La detención de la catástrofe implicaría la del desarrollo, con temibles derivaciones como la erradicación del consumismo, el desmantelamiento de las industrias, las autopistas y la gran distribución, la desurbanización del espacio, la disolución de la burocracia, la descentralización total de la producción energética y alimentaria, el fin de la división del trabajo, etc., todas contrarias al carácter del Estado producto de la civilización industrial. Por eso el ecologismo del Estado preferirá distraer a su público con pequeños gestos superficiales de responsabilidad ciudadana. No irá más allá de los impuestos, los decretos y las comisiones de seguimiento; no sobrepasará la recogida selectiva de basuras, la limitación de la velocidad a 80 Km/h, el fomento de la bicicleta, la promoción de los alimentos orgánicos, el alumbrado de bajo consumo o la prohibición de determinados envases de plástico, nada de lo cual contribuirá visiblemente al cambio ecológico o a la democratización de la sociedad. El Estado reposa sobre una población infantilizada, excluida de la decisión y despolitizada, volcada en su vida privada; el Estado se nutre de una sociedad artificial, estratificada, clasista, en fuerte desequilibrio con el entorno y por consiguiente insostenible. Si una sociedad así nunca será ecológicamente viable, tampoco lo será un Estado forjado en su seno por mucha voluntad que alguno le ponga. Los falsos ecologistas adoran al Estado por encima de todas las causas.

Los verdaderos ecologistas están en otra parte. Los auténticos ecologistas son antidesarrollistas. Su programa rechaza el papel preponderante de la técnica en la orientación evolutiva de la sociedad, es decir, condena como falacia perniciosa la idea de “progreso”. Asímismo, critica y combate la concentración de la población en conurbaciones y la proletarización de la vida de sus habitantes, tanto en su dimensión material como en la moral. Lucha contra la alienación y consecuencia necesaria de la masificación. Para ellos la civilización industrial y el Estado que la representa son irreformables y hay que combatirlos por todos los medios, desde luego, medios que no contradigan a los fines. Boicots, marchas, ocupación, movilizaciones, etc. La defensa del territorio es antiestatista y anticapitalista tanto en la forma como en el contenido. Busca la salida del capitalismo, la desmercantilización del territorio y las relaciones humanas, y la gestión pública a través del ágora, es decir, de las asambleas. La catástrofe ecológica no podrá conjurarse más que con un cambio drástico del modo de vida, una “desalienación”, lo que nos remite a la restitución del metabolismo normal entre la urbe y el campo, a la unificación del trabajo intelectual y físico, a la supresión de la producción industrial, a la abolición del trabajo asalariado, a la extinción de las formas estatistas… La cuestión teórica y práctica que se plantea consiste en cómo elaborar una estrategia realista de masas para llevar a cabo los objetivos descritos. La salvación del planeta y de la humanidad doliente dependerá de que la capacidad que tenga la población oprimida para salir de su letargo y emprender el largo camino de la resistencia con el fin de acabar con un mundo aberrante y construir en su lugar una sociedad verdaderamente humana.


publicado el 13 April 2019  par Miquel Amorós  Alertar el colectivo de moderación a proposito de la publicación de este articulo. Imprimir el articulo
Lista de los documentos ligados à la contribución
ecocidio.jpg

Comentarios
  • Ningun comentario

Advertencia


Comentarios moderados a priori

Los comentarios de este articulo estan moderados a priori : su contribución solo aparecera despues de haber sido validad por un(a) miembro del colectivo.

Introduce su comentario

To create paragraphs, just leave blank lines.

www.indymedia.org
africa
Ambazonia Canarias estrecho / madiaq Kenya Nigeria South Africa
canada
London, Ontario Maritimes Montreal Ontario Ottawa Quebec Thunder Bay Vancouver Victoria Windsor
east asia
burma Jakarta Japan Korea Manila QC Saint-Petersburg
europe
Abruzzo Alacant Andorra Antwerpen Armenia Athens Austria Barcelona Belarus Belgium belgrade Bristol Brussels Bulgaria Calabria Croatia Cyprus emilia-romagna estrecho / madiaq Euskal Herria Galiza Germany grenoble Hungary Ireland Istanbul Italy La Plana Liege liguria Lille linksunten lombardia London Madrid Malta Marseille Nantes Napoli Netherlands Nice Northern England Norway Nottingham Oost-Vlaanderen Paris/Île-de-France Patras Piemonte Poland Portugal Roma Romania Russia Sardegna Scotland Sverige Switzerland Torun Toscana Toulouse Ukraine United Kingdom Valencia
latin america
Argentina Bolivia Chiapas Chile Chile Sur CMI Brasil CMI Sucre Colombia Ecuador Mexico Peru Puerto Rico Qollasuyu Rosario santiago Tijuana Uruguay Valparaiso Venezuela
oceania
Aotearoa Brisbane burma darwin Jakarta Manila Melbourne Perth QC Sydney
south asia
India Mumbai
united states
Arizona Arkansas Asheville Atlanta Austin Austin Indymedia Baltimore Big Muddy Binghamton Boston Buffalo Charlottesville Chicago Cleveland Colorado Columbus DC Hawaii Houston Hudson Mohawk Kansas City LA Madison Maine Miami Michigan Milwaukee Minneapolis/St. Paul New Hampshire New Jersey New Mexico New Orleans North Carolina North Texas NYC Oklahoma Philadelphia Pittsburgh Portland Richmond Rochester Rogue Valley Saint Louis San Diego San Francisco San Francisco Bay Area Santa Barbara Santa Cruz, CA Sarasota Seattle Tampa Bay Tennessee Urbana-Champaign Vermont Western Mass Worcester
west asia
Armenia Beirut Israel Palestine
process
FBI/Legal Updates Mailing Lists Process & IMC Docs Tech Volunteer
projects
Print Radio Satellite TV Video
regions
United States
topics
Biotech

copyleft Indymédia (Independent Média Center).Salvo el caso del cual un autor ha formulado un aviso contrario, los documentos del sitio son libres de derechos para la copia, la impresión, la edición, etc, para toda publicación sobre la red o sobre cualquier otro soporte, con la condición que esta utilización sea NO COMERCIAL. Indymedia Venezuela Centro no se hace responsable por las opiniones emitidas por colaboradores

RSS articulosRSS articulos |  Sitio realizado con spip 3.2.0 [23778]
Top